30 ml Los beneficios del uso de este excepcional aceite son: Es un potente reparador de la piel Gracias a sus ácidos grasos esenciales, la rosa mosqueta se utiliza sobre todo en el tratamiento de cicatrices, ya que es capaz de hacer más flexible la dermis, creando permeabilidad sobre ella y facilitando su recuperación. Además, la presencia de vitamina A cura rápidamente las cicatrices, igualando el tono y la textura de la zona afectada. Promueve la formación de colágeno A través de la producción de colágeno, nuestra piel no sufre pérdida de agua y, por lo tanto, aumenta su capacidad de hidratación natural, consiguiendo una piel sana, tersa y luminosa. Es un antioxidante eficaz Por su alto contenido en ácidos grasos esenciales como el ácido linolénico, la rosa mosqueta actúa contra los radicales libres responsables del envejecimiento cutáneo. Gracias a esta propiedad, se utiliza como ingrediente en productos antienvejecimiento, ya que es capaz de combatir la aparición de arrugas o de reducir las manchas de edad producidas por la exposición al sol. Presenta grandes capacidades de hidratación La rosa mosqueta crea una barrera en la piel por su contenido en vitamina A, la cual evita que ésta pierda agua y que facilita su hidratación natural de la piel. Especialmente en personas mayores de 40 años, con tendencia a tener la piel más reseca, su uso se recomienda para continuar produciendo colágeno y mantener los niveles de hidratación adecuados. Es un activo calmante de la piel Gracias a sus propiedades es capaz de producir una agradable sensación en la piel tras el afeitado o la depilación, es decir, cuando está más irritada o más sensible. Todo ello, además, aportando un extra de hidratación.